Natal

Como es costumbre para nosotros, siempre solemos reservarnos días libres para viajar, bien a finales de año en curso, bien a primeros del año próximo, o si hay suerte en ambas fechas…

El año 2007 lo comenzamos viajando a Estonia por motivos de trabajo, pero por motivos de placer, es decir, de vacaciones para disfrutar plenamente de nuestros días libres, nuestro primer viaje del año fue a Brasil, concretamente a Natal.

El viaje lo contratamos a través de la web www.venyviaja.com, estuvimos barajando la posibilidad de viajar a Cuba pero finalmente vimos buenos precios para Brasil y muy buenas opiniones de otros viajeros en los foros sobre Natal así es que nos decidimos por este destino.

La oferta era de 9 días 7 noches en régimen de alojamiento y desayuno en el Hotel Marítima Flat por unos 600 euros por persona, así es que, el día 25/02/2007 volamos rumbo a Natal. Al llegar conocimos a Regina, la guía de la tour operadora que nos recogió en el aeropuerto y nos llevó al Marítima Flat.

El hotel estaba bastante bien, la habitación muy acogedora y para el desayuno, que estaba justo arriba en la parte de la piscina, había variedad de frutas, cereales…

Después de descansar toda la noche, al día siguiente pasó a recogernos Regina para llevarnos al hotel Praia Azul donde hicieron una reunión para hablarnos del país y ofrecernos distintas excursiones. Nosotros no somos muy partidarios de hacer las excursiones con la tour operadora pero siempre solemos asistir a las reuniones para ver lo que ofrecen y sobre todo para conocer gente a la que le guste ir un poco a su aire…

En el autobús la noche anterior habíamos conocido a una pareja de Cádiz (Jesús y Susana) que se alojaban en el Praia Azul, luego, en la reunión, también conocimos a Angie y Jordi y por su lado Jesús y Susana habían conocido a otra pareja de brasileños que viven en Madrid en la actualidad (Angela y Pau), así es que nos juntamos todos y decidimos hacer las excursiones y conocer Natal y los alrededores por nuestra cuenta. Además, con Angela y Pau lo tendríamos fácil para el tema del idioma y las comidas típicas a pedir en los restaurantes…

Esa misma mañana al salir de la reunión nos fuimos todos a dar un pequeño paseo por las proximidades de los hoteles, nuestro hotel estaba en segunda línea de la playa de Ponta Negra, con unas vistas impresionantes del Morro de Careca. Esta zona de Natal es bastante turística y a pie de playa hay infinidad de restaurantes y chiringuitos muy animados.

También aprovechamos para tomar unas cervezas fresquitas en un chiringuito porque todo hay que decirlo, el calor era agobiante…y nos pusimos manos a la obra para buscarnos alguna excursión que realizar, la de los buggies que es una de las más famosas y que todo el mundo nos recomendó en los foros que consultamos antes de viajar.

Fijamos un precio bastante bueno y contratamos un par de buggies para ir a las dunas al día siguiente.

Esa misma tarde nosotros aprovechamos para ir a la playa y tomar fotografías, visitamos el Morro de Careca de cerca, bebimos agua de coco de los chiringuitos que hay en la playa, vimos a los brasileños jugando al fútbol en la playa…nos dimos cuenta que en Brasil la gente es muy servicial y agradable.

A la mañana siguiente los buggies estaban esperándonos en la puerta del hotel, compartimos buggie con Angela y Pau. Susana, Jesús, Jordi y Angie iban en otro. La experiencia de los buggies es única. Te llevan por la carretera hasta el ferry para cruzar hasta la zona de las dunas. 

Lo primero que te pregunta el conductor al subir al buggie es si el paseo lo quieres con emoción, por supuesto hay que decirle que si para poder disfrutar de una experiencia inolvidable.

Pasamos con el buggie por playas impresionantes camino a Ginepabu, que es un auténtico parque de atracción natural lleno de toboganes de arena.

Desde Ginepabu se pueden disfrutar de unas vistas impresionantes de lagunas naturales, incluso parar a bañarte en alguna como hicimos nosotros, montar a camello, ver el Atlántico…también hay zonas donde podéis tiraros por tirolina, como hicieron Miguel y Jesús o hacer esquibunda que es deslizarse en una especie de tabla por un auténtico tobogán de arena para caer a gran velocidad en una pequeña piscina, es muy divertido…

Es fácil encontrar entre las dunas un montón de niños con monos tití o con iguanas que te ofrecen hacerte alguna foto con ellos por una pequeña cantidad que tu quieras darles.

Hay algunas zonas que para poder seguir disfrutando del paseo en buggie y de la emoción de las dunas hay que cruzar pequeños riachuelos, es una autentica aventura ya que cruzan los buggies en plataformas impulsándolas con palos largos, es muy curioso…

Nosotros llegamos hasta el Cabo de San Roque, que es el punto más próximo a África y Europa y también visitamos el árbol del amor, un árbol con forma de corazón del que dice que toda pareja que se da un beso debajo de él no se separará nunca…allá cada uno…

Allí mismo, junto al árbol del amor podéis aprovechar y tomar algunos zumos y cócteles con o sin alcohol para refrescaros ya que hacía un calor de muerte.

Os aconsejamos echaros un montón de crema protectora en esta excursión ya que como en el buggie te va dando el aire no te das cuenta y te puedes llegar a poner como un auténtico cangrejo…

La comida la realizamos en uno de los chiringuitos que hay junto a la playa a base de camarones (gambas) que os los van a ofrecer por todos los sitios… Hay infinidad de playas vírgenes totalmente deshabitadas en esta zona, es una auténtica pasada…

De vuelta al hotel después de un largo día tuvimos un pequeño percance ya que nuestro buggie pinchó, pero bueno, solamente nos tocó esperar un ratito a que el conductor cambiase la rueda y otra vez para adelante…

Al llegar de nuevo al paseo de la playa, nos pasamos por una pequeña agencia de excursiones que hay justo en la playa de Ponta Negra que tenía unos precios bastante buenos y contratamos la excursión del día siguiente a Maracajaú a hacer snorkel…

Por la noche normalmente hacíamos la cena en los restaurantes a pie de playa o nos íbamos a la zona de marcha donde había un montón de discotecas y restaurantes que ofrecían comida típica brasileña por muy buen precio, ensaladas buenísimas, quesos, camarones…de todo…

Para ir a la zona de marcha, o bien se puede ir andando desde la playa ya que no está muy lejos o bien se puede coger un taxi, con decirle que te lleve a la calle del Salsa ya te dejará en la zona de marcha. El Salsa es una especie de Pub discoteca al aire libre muy famoso en Natal.

Al día siguiente pasaron a recogernos para salir hacia Maracajaú. Se encuentra a unos 50 Km. de Natal y es famoso por los arrecifes de corales que permiten disfrutar de la observación de un montón de especies marinas.

Al llegar nos llevaron en catamarán hacia la zona donde realizamos snorkel. Te dejan las gafas y el tubo de buceo, aunque si puedes llevar el tuyo propio mucho mejor, por temas de higiene mas que nada…

Pasamos unas cuantas horas haciendo snorkel y vimos un montón de peces de colores e incluso alguna barracuda…Desde el barco te dan comida para darle a los peces y se te acercan como locos para que los alimentes formando una imagen espectacular…

En Maracajaú hay varios restaurantes donde se puede comer marisco y bañarse en las piscinas naturales que hay en la zona disfrutando de unas vistas del atardecer maravillosa.

A nosotros nos llevaron a comer a Punaú, un verdadero paraíso, es una zona cercana a Maracajaú, a unos 20 minutos.

Es una zona preciosa donde se mezcla el agua, las dunas, las palmeras…una auténtica maravilla…

También se puede hacer tirolina y las vistas desde la zona de las dunas es alucinante.

La comida a base de marisco y pescado deliciosa… Un verdadero paraíso donde relajarse y disfrutar de la tranquilidad del lugar y de la naturaleza.

Por la noche, cuando llegamos, nos duchamos y nos fuimos a cenar a la zona de marcha, después nos pasamos por algunas de las discotecas del lugar y nos pegamos unos bailes disfrutando de la música forró, bebimos cerveza, caipiriña…lo pasamos muy bien…

Al día siguiente para descansar un poquito de excursiones nos fuimos a recorrer los centros comerciales cercanos y un centro de artesanía que había también cerca de la playa de Ponta Negra.

Para ir a los centros comerciales se puede ir en autobús, por unos cuantos reales se recorre todos los centros comerciales y hay mogollón de horarios por lo que puedes estar hasta bastante tarde haciendo compras, el Praia Shopping es uno de los Centros Comerciales mas conocidos de Natal.

Nosotros pasamos el día por los centros comerciales, comimos en uno de ellos (esta vez hamburguesas, patatas, pizzas y cosas así) y por la tarde, de vuelta, paramos en el Centro de Artesanía que a nosotros fue el que mas nos gustó ya que tiene un montón de puestecillos donde se venden un montón de artículos típicos de Natal, aprovechamos para comprar algún imán para el frigorífico, camisetas de recuerdo, llaveros y un plato de centro de mesa de cristal muy colorido hecho a mano precioso por muy buen precio…

Por la noche salimos por la zona de marcha, primero fuimos a cenar a un restaurante típico brasileño al lado del Pub Salsa donde comimos yuca, queso frito típico del lugar, camarones, carne de sol… y después nos metimos al Taberna Pub (http://www.tavernapub.com.br/index1.htm)   , justo enfrente del restaurante, es un pub medieval muy bonito donde los camareros llevan vestidos de la época. Esa noche había una fiesta de los años 60 y a la entrada nos dieron gafas y plumas para disfrazarnos, lo pasamos muy bien, incluso nos grabaron y nos hicieron fotografías que luego colgaron en su página web.

Este mismo Pub tiene un hostal justo al lado también de la época medieval que está muy bien, podéis consultar mas información en la página web del pub.

Al día siguiente estuvimos por la playa por la mañana temprano, nos bañamos, paseamos, visitamos el Morro de Careca de nuevo, bebimos agua de coco, hay puestecillos por todos sitios donde te venden cocos para tomar el agua deliciosa que llevan dentro y después te los abren para que comas la pulpa…buenísimo…, visitamos los puestecillos que hay a lo largo de la playa (que por cierto venden unos bikinis preciosos muy bien de precio)… y sobre las 11 nos pillamos un autobús que nos acercase lo máximo posible a la famosa Fortaleza de los Reyes Magos, que maldita la hora que se nos ocurrió ir…ahora os enteraréis porque…

Cogimos un bus que se suponía que nos dejaba bastante cerca de la fortaleza, hacía un calor para morirse y comenzamos a caminar al lado de la playa do Forte, la fortaleza se veía en todo momento pero nunca llegábamos, nos compramos helados, coca cola, agua…después de caminar y caminar por fin llegamos, compramos la entrada  y otro tramo bastante largo hasta que alcanzas la fortaleza que tampoco es nada del otro mundo, tiene las imágenes de los Tres Reyes Magos y unas vistas bonitas desde dentro pero sinceramente, si lo llegamos a saber no vamos…a la vuelta caminamos un montón, la suerte es que pudimos parar a un taxista que nos llevó hasta la parada del autobús pero para entonces mis pies estaban abrasados…los días posteriores sufriría las consecuencias de esta caminata ya que tuve los pies hinchados hasta el punto que llegué a preocuparme…

Cogimos el autobús y volvimos a un restaurante que había cerca del hotel (Restaurante Camaroes) donde habíamos quedado con nuestros compañeros de batalla en este viaje. Cuando quisimos llegar ya habían comido y todo y ya nos sentamos a descansar y nos comimos un rodicio de camarones, un montón de gambas y mas gambas con salsas diferentes y cocinadas de todas las formas que os podáis imaginar.

Por la tarde, conforme estaban mis pies, nos dedicamos a descansar y nos fuimos a la piscina del Hotel Praia Azul que era mas grande que la nuestra, a tomarnos una caipiriña…después vimos un espectáculo de Capoeira en el hotel donde se alojaban Ángela y Pau que estuvo bastante bien, ambos salieron a bailar, fue muy divertido….

Aprovechamos y llamamos por teléfono a un guía que nos habían recomendado por Internet y estuvimos hablando con él para que nos llevase al día siguiente a Pipa ya que Susana y Jesús habían contratado unos días en Pipa y ya estaban por allí, así pasaríamos el día con ellos.

Quedamos con Andrés para el día siguiente. Es un guía majísimo peruano que habla, por supuesto, Español, lleva mogollón de años como guía en Natal y tiene un vehículo con 8 o 9 plazas con aire acondicionado. Las excursiones que hace merecen la pena ya que te explica todo, no te mete prisa y encima son baratas ya que cobra por el vehículo y cuantos mas vayáis más barato os sale. Su teléfono de contacto es 005584 99953599 y su mail para contactar con él si os interesa es jnbg59@hotmail.com. Nosotros lo hemos recomendado a amigos que han ido a Natal después de nosotros, han hecho todas las excursiones con el y han quedado encantados…

Salimos para Pipa parando primero en un pueblecito pequeño donde Andrés nos recomendó visitar un mercado al aire libre. Mereció la pena, allí encontramos de todo, alimentos, animales, plantas medicinales, ropa, calzado…un lugar muy autentico, nos encantó… después seguimos rumbo a Pipa, hasta que llegamos, recogimos a Susana Y Jesús para que pasaran el día con nosotros y nos fuimos hacia la Playa de los Delfines donde acostumbran a aparecer saltando, así es que si tenéis suerte podéis verlos, nosotros los vimos pero muy de lejos, hay gente que incluso ha nadado a un metro de ellos, es una experiencia muy bonita…

En la playa de los delfines hay chiringuitos donde se pueden tomar caipiriñas, cervezas…y eso es lo que hicimos nosotros mientras Andrés colocaba paños con agua de coco en el pie de Sonia que cada vez estaba mas hinchado….maldita visita a la Fortaleza de Los Reyes Magos…

Después de darnos un bañito en la playa (por cierto, había unas olas enormes) salimos a visitar el pueblecito de Pipa donde la única calle que tiene esta plagada de tiendas, restaurantes, heladerias…es un pueblo precioso y muy acogedor…es muy diferente a Natal… Pipa es mas naturaleza y tranquilidad, Natal es mas turístico…

Al subir desde la Playa de los Delfines al pueblo nos cruzamos con un montón de monos titís que salían de entre los árboles del camino para que les diésemos de comer…

Comimos en uno de los restaurantes que hay en Pipa, el cual tiene unas vistas preciosas a la playa del pueblo donde pudimos disfrutar, además de una deliciosa comida a base de pescado y pollo, de una panorámica de las barcas en la playa muy bonitas…

Después de comer volvimos al pueblo para hacer compras y visitar las tiendecillas de la calle principal (y única) durante un par de horas y volvimos al vehículo para ir a la Playa del Amor.

La Playa del Amor es una maravilla, la llaman así ya que antes los hippies iban allí  a acampar, hacer fiestas… , se accede por la parte de arriba y se baja por escaleras naturales . Las vistas desde arriba son alucinantes. Cuando nosotros fuimos coincidió que estaban haciendo un campeonato de surf y la verdad es que pasamos un rato muy bueno disfrutando de las piruetas que hacían los surfistas. Miguel y Jesús bajaron hasta la misma orilla de la playa y les encantó ya que el ambiente que había era muy animado. Aprovecharon y sacaron unas fotos chulísimas…

Después despedimos a Susana y Jesús y nos volvimos para Natal.

Llegamos al hotel cansadísimos y no salimos ni siquiera a cenar, aprovechamos y desde la ventana de la habitación vimos un eclipse de luna que esa noche había…

El último día, como venían a recogernos por la tarde para llevarnos de vuelta al aeropuerto, aprovechamos para pasear por la playa, volvimos al mercado de artesanía a hacer las últimas compras, compramos mas bikinis en los puestos que hay en el paseo de la playa, Miguel se compró una camiseta de Ronaldinho por muy buen precio y fuimos a despedirnos de Angie y Jordi ya que se quedaban una semanita mas, vaya suertaza!!!!

Y con todo el dolor de nuestro corazón recogimos las maletas y nos subimos al autobús camino al aeropuerto empezando ya a echar de menos este maravilloso país, su música, su comida, su alegría, su gente, su sol…